Las fuentes de financiación de las fundaciones. Convenios de colaboración empresarial

Nuestro Socio Ignacio Soler continúa con su serie de artículos en El Derecho sobre las fuentes de financiación de las fundaciones. En esta ocasión explica qué son los convenios de colaboración empresarial, una alternativa muy interesante para la financiación de las actividades fundacionales. Según el artículo 25 de la Ley 49/200 de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, se define como aquel por el cual las entidades a que se refiere el artículo 16, a cambio de una ayuda económica para la realización de las actividades que efectúen en cumplimiento del objeto o finalidad específica de la entidad, se comprometen por escrito a difundir, por cualquier medio, la participación del colaborador en dichas actividades”.

"Si analizamos detenidamente el citado artículo, podremos apreciar en primer lugar, que la ley define los convenios de colaboración empresarial mediante una limitación subjetiva de su ámbito de aplicación, es decir, establece claramente que sólo pueden suscribir convenios de colaboración empresarial las entidades relacionadas en el artículo 16 de la ley, o, mejor dicho, sólo serán convenios de colaboración los suscritos por esas entidades", afirma Soler en su artículo.

Si una entidad no incluida en el artículo 16 suscribe un documento al que titula convenio de colaboración la entidad podrá denominar el documento como estime conveniente, pero no es menos cierto que el citado documento no gozará de los efectos que establece la ley para los convenios ex artículo 25.

"Respecto a la ayuda económica, ésta puede ser dineraria o en especie, incluso de prestaciones de servicios, si bien deberemos en este caso analizar minuciosamente el supuesto concreto, dado que la Dirección General de Tributos aplica en ocasiones criterios restrictivos y muy discutibles respecto a este tipo de ayudas", apunta nuestro Socio.

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